Esta vez sí.

By Danilo

Mucho frío. Cielo gris y encapotado. Gotas muy finas y pegadas entre sí caen sobre el parabrisas. Una sobredosis de azúcar es lo que se necesita para entrar en calor. Carro vacío. Nadie quiso ser compañía esta vez. Saben que este viaje es el definitivo. El último. La soledad nunca ha sido problema, eso ya se sabe, no se necesita nada más que un morral y ganas infinitas de encontrar el paisaje soñado, de seguir buscándolo si alguno se le parece, porque debe ser exacto. No es un sueño. Fue real, claro tenía cuatro o cinco años pero eso no le quita veracidad. No hay a quien preguntarle, la soledad nunca ha sido problema, ha sido desde hace muchos años una constante, ¿puede la soledad ser una presencia permanente? ya no quiere hacer preguntas extrañas, porque el tiempo apremia, algo sabe, algo siente. Lo que importa es encontrar ese sitio. Visto una sola vez pero nunca olvidado, evocado en las peores madrugadas, en las noches más largas; el escape perfecto.

Una parada. Una niña pequeña y de sonrisa triste es la encargada de la minúscula tienda. La última antes de iniciar al ascenso, baja de la vieja camioneta dando un portazo. Un chocorramo y una coca cola. Come y bebe despacio. Una sensación de calor lo envuelve lentamente instalando una sonrisa en su cara. Así es distinto. Vuelve la esperanza. Esta vez sí va a encontrar su sitio, esta vez el escape sí será definitivo.

 

Mientras suena: Numb. Portishead.

6 comentarios para “Esta vez sí.”

  1. Angry Girl Dice:

    “Saben que este viaje es el definitivo” tengo muchas ganas de soledad.

  2. Upendi Dice:

    Si la constante es la soledad, el viaje definitivo sería……

    • Danilo Dice:

      Hola Upendi.
      Que acertado comentario. Es definitivo el viaje, ese solitario personaje ya no disfruta, ni busca compañía; solo anhela encontrar su paisaje, y vaya uno a saber en que mundo lo encuentre.

      ¡Saludos!

  3. Upendi Dice:

    ¡Jum! Por alguna razón este escrito corto me dejó pensando.

    Estoy de acuerdo con el personaje, ya no se anhela el “con quién” sino el “dónde”.

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