Espejo.

Éramos un parche grande, todos entre los 17 y los 19 años, usted sabe la energía que uno tiene a esa edad, quiere hacer de todo, no parar nunca, todo segundo de quietud es un segundo de muerte, lo que más me acuerdo es de esos días de diciembre llenos de sol y de una inexplicable sensación de paz, y vea viejo que con los años cada vez es más escasa esa sensación; por las tardes nos íbamos a unos lotes desocupados que todavía quedaban por ahí cerca, nos tirábamos en el pasto a mirar al cielo y a hablar mierda, estábamos todos muy de acuerdo en que no había futuro, que la fuerza, la energía, todo lo que teníamos se estaba acabando, ese fue el último diciembre que pudimos mirarnos la caras y no sentir tristeza ni vergüenza, porque en el fondo sabíamos que si había futuro, nunca el que habíamos soñado, porque viejo las cosas nunca salen como usted las planea y ya no se si eso sea bueno o malo, es y punto; pero bueno el único que de verdad creyó que no había futuro fue Mauro, la noche del 27 de diciembre lo encontró la hermanita, doce años viejo, solo doce años tenía Catalina cuando lo encontró caído en el baño, se tomó frasco y medio de unas pepas terminadas en “al” ya no me acuerdo como se llamaban, había escrito en el espejo del baño  “no future for me”, hermano cuando supimos eso se murió ese parche, supimos que lo habíamos matado nosotros, con esas charlas de mierda de tardes de diciembre, parce nos conocíamos todos desde chiquitos y nunca nos dimos cuenta que Mauro era el único que de verdad iba a cumplir lo que decíamos, fuimos muy boquisueltos, aprendimos a las malas a no hablar tanta mierda; Catalina nunca fue la misma, su hermano mayor era su héroe, su modelo a seguir, ella quería parchar con nosotros pero no la dejábamos era muy chiquita y había que cuidarla, después de eso ella se quedaba mirándonos fijamente sin decir nada, solo nos miraba, y no nos quedaba de otra que bajar la cabeza y meternos a las casas a chillar o a madrear no había más opciones. Una vez me encontré con la mamá de Catalina, muchos años después y me contó que todos los 27 de diciembre Catalina escribe en los espejos de la casa “no future for me”, hermano me acuerdo de eso y no puedo dormir.

Mientras suena: Big Empty. Stone Temple Pilots.

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7 comentarios to “Espejo.”

  1. andrea Says:

    genial relato
    ***
    Andrea: Muchas gracias!

  2. No-body Says:

    Señor Jugo de Maracuyá,
    Con respecto a su escrito de hoy, debo decirle que me causa curiosidad el título. Si. Obviamente tiene que ver con lo que Catalina tuvo que ver…pero también un espejo refleja lo mejor y lo peor de uno mismo. Por eso me entra la duda. No puedo evitar pensar en esa canción que dice

    “Yo vi llorar a un hombre ante un espejo,
    por un amor que le negara el cielo,
    y asombrado me dio un escalofrío,
    al ver en el espejo, el rostro mio…”

    ¿Habrá visto entonces su futuro el hermano de Catalina?

    Pd: sumercé de dónde salió? cómo carajos llegó a mi blog?

    ***
    Nobody: Qué canción es esa? En los momentos duros es muy complicado enfrentarse al espejo, una gran porcentaje de suicidas lo hace frente a uno; has interpretado muy bien el título.

  3. Schatzy Says:

    A mi me gusto!! y mucho

    ****
    Schatzy: Muchas gracias! Ojalá pases por acá muy seguido.

  4. Sattine Says:

    Oye oooye! y yo que pensé que no la conocías. Si la amiga a la que fuia visitar hoy era ella.. Alice, a la que también le comentas el blog. jaja qué interesante muy bien, este mundo virtual cada vez es más pequeño.
    Te invito de nuevo a pasar por el mío, hay algo q escribí. Es un poco extenso pero prometo: es ameno y divertido.
    Un abrazo, gracias por hoy. chau!
    ***
    Dani: Tu lo has dicho, es muy pequeño! El plan estuvo buenísimo, listos pa´l otro! Ya voy a tu casa 😉

  5. ariadna Says:

    Como siempre… contundente. Me encantó!
    **
    Ariadna: 🙂

  6. POL Says:

    Ohhh! la canción que cita No-body es “Ausencia” de Héctor Lavoe y Willie Colón, una de las salsas bravas más tristes (y, en mi opinión más buenas) que hay.
    **
    POL: Gracias por el dato! parce la música del señor Lavoe me da muy duro, siempre me deprime.

  7. IERO Says:

    “El Tiempo de la Ciénaga” de Andrés Caicedo.
    Buen homenaje y excelente historia.

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