Archive for 31 agosto 2009

Otra vez

agosto 31, 2009

Insoportable ese parche de discurseros tramadores, que todo lo explicaban poniendo voces que dentro de su cabeza sonarían muy profundas e interesantes pero que afuera eran un granznido, además estaba la cara de sufrimiento cuando decían que no eran apreciados ni comprendidos. Me imagino yo, y ésa es mi especialidad, ¿sí o qué? armarse videos, que con ese mismo discurso se les fue la infancia, la adolescencia y hasta ahí, porque a esos siete, cagada que el apodo de los siete enanitos nunca pegó; a esos siete solo les duró el impulso para ser adolescentes eternos; y si a eso vamos no es mucho lo que puedo decir, de esa eternidad soy víctima, pero no siempre, usted sabe. Y lo peor de todo es que por separado eran personas, juntos eran un organismo de mierda. Por eso hermano no se deje convencer del show, del acá estoy, del míreme que incomprendido soy, porque esa es la publicidad; la verdad es lo que se dice cuando no hay público, cuando la audiencia se reduce a uno y el sol amaga con salir; como esa noche que me tragué todas mis palabras y prejuicios. Años y años habían pasado, y ahí estaba otra vez, en el bar del hippie, pidiendo lazy eye, a tres mesas de donde estábamos, ¿se acuerda? nunca la vi venir, nunca le creí, porque hermano en ese momento no sabía que a veces la publicidad está en su cabeza, a veces es uno mismo el que arma toda la bulla, el que le mete todo el ruido al asunto; viejo no veía claro, la miraba y era tan salgo en comerciales, soy tan lugar común, tan como otra que sale en comerciales;  y ella que me decía que cuando la conociera no la iba a olvidar, hermano cuando uno apenas empieza a escalar el segundo piso nunca se equivoca, y ahora en el tercero sí que nos equivocamos, o ya no nos importa tanto; y vea, esa madrugada en el bar del hippie, sin audiencia, libres de shows, con el sol amenazando con salir, me tragué todas mis palabras, satisfecho de estar equivocado otra vez.

Mientras suena. Lazy Eye. Silversun Pickups

Punto medio

agosto 24, 2009

Animal de tierra fría, de esos que se esconden del sol, un poco de las nubes, porque a veces éstas tienen su propia luz, una luz blanca, pruebe a cerrar los ojos bajo la luz blanca de las nubes y verá que en cuanto los abre todo es azul, un azul lento, un azul que no deja pensar, un azul que no fluye, tan distinto de ese azul de los sueños; que complicado es a veces encontrar la verdadera naturaleza de las nubes, era más fácil hace unos años, aunque aun ahora es posible, por ejemplo los jueves a las diez de la mañana, no lo intente otro día, debe ser jueves, los jueves son días anónimos, desubicados, tan dependientes de su hermano el viernes. Animal de tierra fría, de esos que ponen la cara al viento, cierran los ojos, abren los brazos, cuentan los pasos, de esos que caminan despacio cuando cae esa lluvia fina de las cinco de la tarde, de esos que esperan las madrugadas para ver como las nubes se elevan y vuelven a su sitio, de esos que necesitan vivir  donde haya un balcón que les recuerde ese punto medio entre el cielo y el suelo, porque siente cierta fascinación por el vacío, porque mira hacia abajo y se marea, mira hacia arriba y el mareo no se va, estancado en ese punto medio, no sabe aun si vuela o si cae, y en esa duda se le van los días.

Mientras suena: Just like heaven. The Cure.

Corra

agosto 18, 2009

Hermano usted ya debe estar aburrido de la eterna cantaleta, y no soy solo yo, usted solo eche cabeza un rato y se va a dar cuenta que todo es una gran repetición, todos hermano, párele bolas que esto es importante, todos dicen las mismas cosas una y otra vez, con otras palabras, buscando negar, buscando esa vaina que tanto me aburre, uy sí yo soy muy original, muy chocoloco, ah lo que me gusta decirles esa palabreja en su cara, así bien despectivo; porque hermano todos buscan ser los más locos, los diferentes, los interesantes, yo no soy como el resto, yo soy tan original, tan idénticos somos todos, buscando algo que no hay, algo que no tenemos, lo que no somos, vendiendo un producto, creyendo que la gente que sale en la caja esa de luz es real, que así debería ser, y que va todo eso es mierda, y entonces estamos otra vez acá, mirando a la gente que camina tan rápido mirando sus relojes con cara de angustia y piensan que nadie lo nota pero yo sí, caminan en círculos, vea esa vieja de rojo que va allá ya ha pasado por acá tres veces, y se me pega esa angustia, esa repetidera, ese afán eterno, corra porque el tiempo se acaba, los días son cada vez más cortos, corra hermano, corra, porque acá el que se queda se lo comen los tiburones, no pare, no piense, haga, obedezca, que ya todo fue pensado, usted fresco que no tiene porque parar a pensar, ya todo está resuelto, hasta su muerte ya fue decretada, toda su vida está escrita, y si se sale del libreto se jode, lo echan de la manada, corra, lo que nunca nos dicen es hacia dónde corremos.

Mientras suena: Spin the black circle. Pearl Jam.

Guantes

agosto 10, 2009

Quería que todo fuera una mancha, ojalá una mancha verde, nada de edificios, nada de casas, nada de calles llenas de carros, solo verde, los diez mil tonos de verde que se ven camino al pueblo viejo donde todo empezó; usted sabe que cuando viajo por carretera me gusta tomarme todo el tiempo del mundo, que no importe si es sábado, lunes o jueves, que no importe la hora, que las paradas las decidan el paisaje o el estómago, que las arepas amarillas rellenas de queso sean una excusa perfecta, que paro cada diez minutos a tomarle fotos al rebaño de ovejas, al carro viejo que ya nunca arrancará porque un árbol sale de donde debería estar el motor, a los niños que montan en bicicleta y saludan a todos los que pasen; vea hermano que esta vez sí aceleré, porque no quería parar en ese pueblo helado del que tantas veces le he hablado, ese en el que se levantaba a caminar en sueños, solo quería hundir el acelerador y ver manchas verdes a mi alrededor, subir el volumen y matar los recuerdos que hace tanto había olvidado, olvidar su gorro de lana y los guantes que nunca me devolvió y que nunca le pedí porque muy en el fondo espero que algún día me los traiga.

Mientras suena: Brainy. The National.

Ciudad

agosto 3, 2009

El sol de las tres o cuatro de la tarde. Y no cualquier sol, el de acá, el de esta ciudad fría, no tan fría, es que eso depende de donde usted esté; por ejemplo cerca a los cerros el viento baja helado y toca meter las manos a los bolsillos y silbar esa canción que lleva semanas dando vueltas, esa misma que cantaba esa mañana en la ducha y que ahora que lo pienso bien es la única que suena en esa ducha desde hace unos días, recordar que ya no se acaba el agua caliente porque ya no comparte ducha, no hay dúos a todo pulmón ducha-cocina, cague de risa en toalla, ya no se comparte si a eso vamos, levantar la cabeza y ver las miradas de alegría de la gente que pasa en ese bus moderno y rojo al ver a un anciano que pasea un burro tirando de una cuerda color amarillo barro seco, revolver el morral buscando la cámara, recordar que está en una chaqueta, que hoy no está en el morral, que un niño de cuatro años ríe y corre emocionado reventando las burbujas de jabón que su abuelo arma entre carcajada y carcajada, casi cien años rien juntos y eso es algo que no todos los días se ve, que así es esta ciudad, muy moderna, muy caótica, tan llena y tan vacía, tan caminable, tan niños ancianos burros buses sol lluvia y cerros, siempre los cerros.

Mientras suena: Seres de la noche. Estados Alterados.