Archive for 27 enero 2010

Miércoles

enero 27, 2010

Lleno de agua su mano izquierda. Pegó la quijada contra el pecho y forzó sus ojos a mirar hacia arriba. En esa incómoda posición podía ver en el espejo el rebelde mechón que en la parte de atrás de su cabeza se resistía a adoptar una posición convencional. Aplastó el rebelde mechón y lo acomodó con el agua que tenía en su mano izquierda. Satisfecho con el resultado, metió la camisa dentro del pantalón y se puso el buzo azul oscuro que completaba el uniforme de su colegio.  Era temprano, eran las 9 am y las clases comenzaban al medio día. Solo que ése como todos los miércoles tenía una importante cita.

Con manos temblorosas apuntó el cinturón en el último hueco. Si seguía así pronto tendría que abrir más huecos en su viejo y querido cinturón. Buscó una corbata que hiciera juego con el pantalón que había escogido para ese día. Anudó la corbata, se puso un elegante sombrero de paño, tomó el bastón y con paso vacilante caminó hasta una panadería cercana. Compró dos coca-colas. Caminó de regreso sintiéndose alegre y ligero. Preparó el tablero de ajedrez y se sentó a esperar la visita más importante de la semana.

Con el paso alegre y distraído de los niños recorrió rápidamente las cinco cuadras que lo separaban de su destino. Se detuvo en la panadería y compró dos galletas cubiertas de chocolate. Las galletas de panadería eran las favoritas de los dos. Tal vez era un gusto heredado. Salió de la panadería y echó a correr imaginando que cabalgaba un imponente y veloz caballo. Golpeó la aldaba cuatro veces, como siempre, era su forma de tocar especial que solo conocían los dos. Unos pasos lentos e inseguros se acercaron a la puerta.

-Hola abuelito, ¿jugamos ajedrez?

Eran los mejores amigos. Y los miércoles el mejor día de toda la semana.

Mientras suena: Learning to fly. Pink Floyd

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Nada

enero 12, 2010

Estaba buscando el camino de regreso, hermano, otra vez caminando por esas calles chiquitas empedradas, buscando ese parque escondido entre las casas que ahora son oficinas, otra vez cruzando las calles huyendo del sol, no de los carros, ¿se ha dado cuenta que cada vez más ciegos manejan? no ven a la gente, no ven las señales, a duras penas ven otros carros, todo mal hermano. Ya sé que empezamos de nuevo, que el sol brilla, que la esperanza del nuevo año, ¿y si le digo que no veo nada de eso? treinta y uno y primero son lo mismo; pero bueno no nos amarguemos, otra vez chocorramo y coca cola, porque todo gira y cae en el mismo sitio, mucho cambio, mucha promesa, y acá estamos otra vez. Encontré el parque, de nuevo perdido por la calles chiquitas y empedradas, claro hermano, lo encontré y no me gustó, otra vez adiviné la forma de las nubes y entendí lo que significaba. Mal hermano, busqué lo que no era. Toca seguir.

Mientras suena: Nada. Zoé.

Violeta triste

enero 5, 2010

De fondo Portishead por supuesto. La dulce voz de Beth Gibbons sube hasta el techo, baja por las paredes dejando un rastro verde azulado a su paso. Cruzando el río de carros, niños, estudiantes, perros abandonados, trabajadores que miran sin cesar su reloj, vendedores de piña y mango, allá en la otra orilla, a cinco pisos de altura una ventana.  Una ventana que a veces tiene cortina  a veces es solo cristal. A veces unos ojos violeta triste a veces un reflejo de su gemelo de siete pisos, a veces los ojos violeta triste se esconden detrás de unas gafas de marco grueso muy de moda en aquellos años, a veces muerde su pelo brillante en un gesto nervioso pensativo aburrido, a veces el vacío de una ventana abandonada.

Visiones en las que reune valor y cruza el río de carros, niños, estudiantes, perros abandonados, trabajadores que miran sin cesar su reloj, vendedores de piña y mango; cruza y llega hasta la ventana. Cruza y a treinte y nueve centímetros una mirada violeta triste no puede ocultar su sorpresa.

Y sin saberlo, ni sospecharlo una mirada violeta triste también sueña con cruzar el río de carros, niños, estudiantes, perros abandonados, trabajadores que miran sin cesar su reloj, vendedores de piña y mango.

Mientras suena: Numb. Portishead.