Así

Finge indiferencia. Pasa y mira de reojo. Cree que nadie nota que se le van los ojos. En las noches el sueño llega cada vez más tarde. El tiempo se le escapa entre recuerdos y videos de dos minutos y treinta y tres segundos que su imaginación crea sin importar cuantos candados le ponga la parte racional, esa que le habla en tono a veces paternalista, a veces irónico, esa que le dice lo no quiere oír, esa que siempre escucha, esa que a veces quisiera callar pero sabe que no puede, ya no, son muchos años. Vueltas y más vueltas, la sábana llega al cuello, algunos noctámbulos pasan bajo la ventana. Se acerca un día más de continuar deseando en voz baja, pidiendo en un murmullo, fingiendo indiferencia, acá no pasa nada, high five y todos tan felices. Y así continuará. Hasta que el eje se desgaste, hasta que ya no importe, hasta que la indiferencia sea real. Y eso que se ve tan perfecto a la distancia, tan hecho a la medida, tan así debería ser. Pero no es, no está cerca ni lejos. Simplemente allí. Esperando. No se sabe qué, ni cuándo, esperando. Esa voz llena de ironía de su cabeza lo sabe, se lo repite constantemente. Y así es, así será porque ya hizo su mejor esfuerzo y nada cambió. Así debe ser la eternidad.

Mientras suena: El Seto. Victoria Sur.

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10 comentarios to “Así”

  1. Andrea Carolina Says:

    desesperan zador

    • Danilo Says:

      Hola Andrea.

      Hay cosas que no se pueden cambiar. Tal vez sea desesperanzador. Hay cosas que toca aceptar sin darles más vueltas.

      Saludos.

  2. Flor Says:

    ¿Te metiste en mi cabeza Danilo? Es lo que me viene pasando hace meses!! Describiste una sensación que ni yo me atrevía a nombrar, porque no sabía bien que nombre ponerle. Ciertos hechos se vuelven eternos, a pesar de que nada dura para siempre, por el simple motivo de conservar un estúpido sentimiento. Así somo, a veces, los humanos.

    Beso enorme!

    • Danilo Says:

      Hola Florcita.

      Que sorpresa tu comentario. No me imaginaba que sintieras algo como lo descrito. El poco tiempo que duramos por acá nos lleva a sentir que no acaban ciertos hechos. Algo gira y gira hasta que el eje se rompe.

      Un abrazo.

  3. Verónica Says:

    Yo ya ni voces escucho, pero esa sabana se enreda cada vez más.

  4. Camila Says:

    gracias por lo que dejaste en mi blog.
    me alegro que sea asi!

  5. chaly vera Says:

    Por suerte aprendi el arte de no escuchar, todas aquellas voces del silencio que pretender turbar mi corazón. Hubo una vez que hicieron tal alboroto que rompieron la coraza, estaban desesperadas de no ser escuchadas y senti panico y dolor…pero por suerte paso tan rapido como llego. Y hoy y siempre se que jamas volvere a escucharlas.

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