Fantasmas

Un temblor en la pierna derecha. Sus dedos apretaron con fuerza el tenedor hasta que sus nudillos quedaron blancos. Una súbita dilatación de las pupilas alarmó a su compañera de mesa. La cena pasó a un segundo plano cuando tras una profunda inspiración inició una retahíla que iniciaba con un sol que caía lento entre las ramas desnudas de un árbol plantado al lado de la vieja capilla a dos cuadras del puerto (el puerto otra vez el puerto), seguía con una descripción de unos ojos cambiantes según la luz, unos ojos  que lo miraban con una expresión entre tierna y lujuriosa dependiendo de los sitios por los que pasaran sus manos que oscilaban entre su pelo revuelto y la foto de Joey Ramone y sus muchachos ubicada sobre su tentador pecho. Un silencio de dos segundos, suficiente para una segunda inspiración, un salto de varios años, una nueva retahíla que iniciaba en un aeropuerto cubierto de nubes grises, lleno de aviones grises y de personas grises, una nueva y casi idéntica descripción de unos ojos cambiantes según la cantidad de lágrimas vertidas, un abrazo intenso que nunca terminó del todo, nunca se soltaron.

Su pierna dejó de temblar, sus nudillos volvieron al color natural, en sus ojos una sombra de nostalgia suficiente para llenar de silencio lo que quedaba de cena. Su compañera de mesa bajó la mirada concentrándose en la pasta y en el fascinante pan de ajo, obligando a las lágrimas a permanecer muy adentro, preguntándose si algún día dejarían de visitarlos los fantasmas. En silencio terminaron de cenar y recogieron la mesa.

Mientras suena: Winterlong. Pixies.

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10 comentarios to “Fantasmas”

  1. Quien yo? Says:

    Nunca dejan de sorprenderme las cosas que escribis, cada relato te atrapa y no podes despegar los ojos de la compu hasta terminar de leerlos y saber como termina.

    Son muy buenas las cosas que escribis, felicitaciones!

    Saludos!

    • Danilo Says:

      Hola Quien.

      Me alegra muchísimo ver que te has convertido en visitante habitual.
      Gracias por pasar siempre y por dejarme comentarios tan bonitos.

      Saludos.

  2. Upendi Says:

    Los fantasmas son “riquezas simbólicas”, de esas que te permiten acumular encuentros, retahilas, imagenes, descripciones, incluso satisfacciones. Sin embargo, la acumulación también genera miseria, de esa contenida en las lágrimas de la incomprensión.

    ¿Cuántos fantasmas dilatarán nuestras pupilas? ¿De cuántos somos conscientes?

    Uno de los míos manda saludos jejeje.

    🙂

    • Danilo Says:

      Hola Andrea.

      También a veces los fantasmas pueden traer alegrías. Claro que se recuerda con mayor facilidad a los que dilatan las pupilas.

      Saludos.

  3. Julibelula Says:

    Ay los fantasmas… me gusta creer que los míos habitan otras dimensiones, porque ya no me visitan, no se desgastan conmigo…
    Nadie debería tenerlos si se va a poner como el pobre del cuento, que se le nota terriblemente el dolor.
    Mi único fantasma en realidad es alguien que ya murió y amo tenerle en mi mente.
    Está una chimba.
    Vos sos un teso!

    • Danilo Says:

      Hola Juli.

      Pienso que eres afortunada. Esos fantasmas que no se terminan de ir son terribles.
      Tu fantasma suena como algo muy bonito 🙂
      ¡Muchas gracias por el elogio!

      Un abrazo.

  4. Sol Says:

    Danilo, entrada tras entrada te autosuperás. Este realto es magnífico, aunque te lo diga en cada uno que te leo, y te lo seguiré diciendo mientras me transmitan cosas como estas. Te felicito, otra vez, hasta que te canses..
    Cariños!

    • Danilo Says:

      Hola Sol.

      Llevo un rato pensando como agradecer tus siempre cálidas palabras. No encuentro la forma de hacerlo. Tal vez lo mejor sea escribir un gran GRACIAS.

      Un abrazo.

  5. POL Says:

    Me impresiona la cantidad de mujeres que usan el “vos” que lo admiran (no me sorprende que lo admiren, porque se lo merece, sino me parece curioso que tantas usen el “vos”). Quizás usted tenga buena suerte si se pega paseítos por Argentina, el Valle o Antioquia.

    Por cierto, el pan de ajo siempre deja fantasmas en el aliento.
    Pero qué sabrosura.

    • Danilo Says:

      Caramba que buena observación don POL. Debo seguir su recomendación tal vez me lleve una buena sorpresa.
      Así deje fantasmas en el aliento, es una sabrosura.

      Saludos.

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