Pandora

-Camine allí debajo del árbol, por acá hay mucho sapo y no quiero que oigan.

Emprendieron la marcha caminando lento, como si no quisieran llegar. Uno no estaba seguro de querer escuchar, el otro no estaba seguro de querer contar. Se sentaron, durante dos minutos observaron a sus compañeros de curso jugar fútbol en la cancha llena de barro.

-Pues fui hasta la casa. Me abrió la abuela, usted sabe que el tipo siempre dice que los papás están de viaje y que cuando lleguen se van todos, ¿no? Bueno, la abuela me contó que los papás están muertos. No se imagina el esfuerzo que hice para disimular la sorpresa. Dije que sí, que claro, que qué vaina, ¿no? terrible. La viejita daba vueltas y vueltas hablaba de todo, me mostró las matas, me contó lo que pensaba hacer de almuerzo; al final se cansó y me dijo que siguiera, que estaba en mi casa, que fuera al tercer piso, que allá estaba. Subí de una. El tipo estaba encerrado, cuando abrió salió un aire como pesado, ¿me entiende? como si llevara encerrado mucho tiempo. ¿Cuánto tiempo lleva sin venir al colegio? ¿Como tres semanas? me imagino que eso es lo que lleva allá metido. Entré y de una cerró la puerta. No se imagina, me dijo. Cuente viejo, le contesté. Me contó que salió como siempre a caminar en la madrugada, que por ahí a las tres se despertaba, que no podía dormir de nuevo entonces se iba al parque a caminar. Y que allá la encontró. ¡La encontró hermano, la encontró! ¿A quien va a ser? A Pandora. Sí señor, nada más y nada menos. Que allá estaba, con su chaqueta de cuero, su pelo rojizo y crespo, jean y converse. A esa gente solo se le encuentra en la madrugada, hermano, ¿hace cuánto se perdió esa vieja? como siete meses, ¿no?, me acuerdo que la gente decía que la veía en la madrugada caminando por la carretera, nunca les creí, yo pensaba que se había volado con algún tipo. Y lo que dicen es cierto, la vieja está más linda que nunca, usted viera esa carita perfecta, su pinta de rebelde, dan ganas de quedarse mirándola por mucho, mucho tiempo. ¿Qué como lo sé? Pues porque este tipo tiene su cadáver bajo la cama, hermano. Ya empieza a oler, pero está perfecta, hermosa. No le diga a nadie y camine esta noche y la visitamos.

Mientras suena: Creep. Stone Temple Pilots.

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8 comentarios to “Pandora”

  1. Esteban Dublín Says:

    Qué será de esa caja…

    Danilo, muchas gracias por tu amable comentario. Muy lamentable lo del datáfono, pero Luisa se estará comunicando contigo en estos días para hacerte llegar tu ejemplar.

    Te envío un fuerte abrazo.

    Un gusto haberte conocido. Mi correo, por si lo quieres, te lo dejo en los datos de tu blog.

  2. princesasamaria Says:

    Solo una palabra: GUAO

  3. Malua Says:

    Seguimos haciendo mucha catarsis con las palabras…
    Extraniaba mucho este lugar, espero no volver a ausentarme por tanto tiempo.

  4. Florcita Says:

    Adoro cuando dejás las palabras correr. Tus diálogos se leen solos, no hace falta nada más Dani.

    Maravilloso 🙂

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