Un café muy negro

Se aburre de la llovizna eterna; parece detenerse pero nada, solo toma descansos cada vez más cortos. Desde la ventana ve como sube el nivel del agua. Quisiera sentir más tristeza por las personas que viven en los primeros pisos pero no lo logra y se siente mal por eso, mala persona. El cura que dice misa en la cancha, y que no deja dormir, dice que hay que arrepentirse, qué vaina con esa secta que llena de culpas a la gente; les quita la responsabilidad del aquí y ahora y les promete humo, educa seres incapaces de creer que merecen más, siempre grises, agachando la cabeza, pensando que algo hicieron para merecer esa lluvia que nunca para, esos políticos que no dejan de robar, que el mundo entero esté de cabeza y no pasa nada, nadie hace nada, porque en un mañana que nunca llega vendrá la recompensa. Que hipocresía, tanto golpe de pecho, tanto arrepentirse cuando el daño está hecho.

El nivel del agua sigue subiendo, abre la ventana y escucha como el cura llama a la calma, pide que recen con fe, con verdadera fe y que se tomen de las manos. Saca la cabeza por la ventana y les grita que corran, que el agua los va a cubrir, que ahí quietos no están haciendo nada. Una señora la mira mal, y la señala, muchas cabezas se mueven en un gesto de desaprobación.  Encoge los hombros y cierra la ventana, no quiere que la lluvia entre. Prepara un café muy negro y lo bebe despacio mientras el agua cubre las cabezas.

Mientras suena:

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6 comentarios to “Un café muy negro”

  1. POL Says:

    A mí me gusta la lluvia. Eso me ha hecho sentir muy mal en los últimos días.

  2. besadora de sapos Says:

    Es increíble la capacidad de descripción que tenes, te juro que me produce mucha satisfacción y felicidad leer las cosas que posteas por que siempre logras que sienta que estoy viviendo todo.

    mis felicitaciones

  3. Malua Says:

    Todo lo que ha pasado y aún no hemos aprendido… Has visto “presunto culpable”? El man hace un análisis tan inocente de su situación, dice que debido a X situación le pidió a Dios que le “matara” o le mandara a la carcel o q hiciera cualquier cosa pero que le quitara lo q estaba sintiendo… Y bueno, después termina por creer que Dios se lo mandó y tal vez por eso tendría que aceptarlo… Pfff

    • Danilo Says:

      Malua

      No he visto la que me dices, la buscaré. Me dan risa los futbolistas, los políticos y demás, que siempre le echan la culpa de todo a dios. Cierto es que hay cosas que se escapan de las manos, pero ¿todo?

      Saludos.

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