Mi abuela

Tengo la imagen de mi abuela sentada en el comedor de su casa, rodeada de hijos y nietos, la escuchamos divertidos. Mi abuela es una de las mejores narradoras que conozco. Tiene una gracia natural para contar que le fluye sin darse cuenta. Logra captar la atención de quién la escucha, imita tonos de voz, parafrasea con agudeza y justo en la frase final de sus historias logra dar el giro que provoca las carcajadas de quienes la escuchan. 

Mi abuela debe estar conectada a un tanque de oxígeno mínimo durante doce horas. La abuela es orgullosa y dice que no lo necesita aunque obedece a la recomendación del médico y “se enchufa” a diario, como ella misma dice. Es raro verla caminar despacio, hasta hace poco tiempo caminaba más rápido que sus nietos.

Con mis primos y hermanos coincidimos en que la abuela nos ha legado un lenguaje poderoso, lleno de dichos cargados de imágenes precisas aunque vengan de otro tiempo. Para mi abuela alguien prepotente se cree la vaca que más caga. Negar las bestialidades hechas en la infancia y la juventud es una clara muestra de que ninguna vaca se acuerda de cuando fue ternera. Alguna vez tuve el pelo largo y me veía fatal, según mi abuela parecía una gallina matada a escobazos. Mi prima menor es de muy corta estatura, lo cual es una fortuna ya que eso le asegura una juventud casi eterna porque vaca chiquita siempre será ternera.

El mundo en el que creció mi abuela ya no existe. Sin embargo puedo imaginarla en una Bogotá rural muy distinta a la que me tocó a mí. Mi abuela se volaba por el techo de su casa porque se aburría encerrada, montaba en carro esferado con los demás niños del barrio, se peleaba a puños con el que se metiera con sus hermanos. Ya no se escapa, ni pelea, ni maneja carro esferado; sigue contando historias, a pesar de sus años y limitaciones físicas sigue llena de berraquera y vitalidad. Si llego a viejo quiero ser como mi abuela.

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4 comentarios to “Mi abuela”

  1. Lalu Says:

    Tu abuela suena muy bonita y emocionante. Qué bueno.

  2. csglr09 Says:

    Qué bonito lo que cuentas de tu abuelita. Qué bueno que quieras ser como ella cuando llegues a viejo. ¿Se lo has dicho a ella?
    De pequeña yo escuchaba a mi abuelita contar historias de miedo, de fantasmas y aparecidos de noche. Me impresionaban pero tenía que escuchar el final, así no durmiera muy bien después. Fumaba mucho, cigarrillo sin filtro, aspiraba el cigarrillo y contenía la respiración mientras contaba una historia de que había subido al monte a cortar leña y hacer fuego y al final decía “acá está el humo” y en ese momento sacaba el humo por la boca. También tocaba guitarra y tiple. No tengo muchos más recuerdos de mi abuelita. Murió cuando tenía como doce años.

    • Danilo Says:

      Hola Carolina.

      Qué gusto ver tu comentario 🙂
      Aún no le he dicho a mi abuela lo que acá escribo. Debo hacerlo pronto.
      Muy bueno lo que cuentas de tu abuela, seguro fue un gran personaje; a mí en lo personal me encantan las historias de miedo.

      Saludos y uh abrazo.

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