Archive for the ‘Diálogos’ Category

Cuadro a cuadro

abril 14, 2011

Se acerca y se aleja del espejo. Sus pupilas se dilaten y se contraen. Debe concentrarse, sus ojos son tan oscuros que es casi imperceptible el contorno. No es vanidad, es ejercicio de concentración; frente a sí no se pierde en videos, ensoñaciones, diálogos, realidades paralelas que tan fácilmente inventa. Se pregunta por una cura para la memoria, para la buena memoria, contra la buena memoria. Momentos, caminatas, palabras, películas, olores, sabores, texturas, roces, caricias, polvos, libros, diálogos, riffs de guitarra, bajos injustamente ignorados, actores y actrices de reparto, la brisa, la lluvia, los cerros, las calles empedradas, el ruido de los carros, y demás elementos que forman sus escapes del aquí y el ahora. Todo tan extraño, tan sobrevalorado, los ceros acumulados, la carrera a ninguna parte, el afán por no llegar a ningún lado, acumular, acumular, acumular, siempre algo más, siempre algo falta, correr, nunca hay tiempo, el que piensa pierde, nos vemos y no nos encontramos, no nos entendemos, tantas pistas sueltas dejadas casi al azar (como en las pinturas de Juan Pablo Castel) , tantos futuros que nunca llegan, el futuro nunca llegó. A veces quisiera adelantar la película y saber que pasa más adelante, pero no puede tiene que seguir viviendo cuadro a cuadro.

Mientras suena:

En sueños

septiembre 21, 2010

Otra vez hermano. Otra vez he caminado en sueños. Esta vez fue peor. Porque juraba que ya no me iba a pasar, que estaba todo bajo control, usted sabe, el poder de la mente. Y claro que fue así, pero al revés. Viejo, que cosa tan loca, de repente, así de la nada desperté y miré alrededor y solo vi risas y miradas de lástima. Semanas enteras se fueron a la mierda hermano. No sé donde he estado, no sé que he hecho. Nada. O bueno, sí sé. Pero no era real. Nada de lo que veía, nada de lo que pensaba, nada de lo sentía era real. Y lo peor es que me gustaba dónde estaba. ¿Nunca ha pensado en eso? Quedarse sumido en la ignorancia, caminando en sueños. Ya sé que es imposible, ya sé que es mejor despertar, pero déjeme quedarme un rato con esa nostalgia tan dura de lo que nunca fue. Me gusta poder evocar esa sensación, ¿por qué cree que me gusta tanto el tango?  Que poco me gusta la realidad. Viejo, ¿sabe qué es lo más complicado? Que ahora no volveré a creer en lo que veo, lo que pienso, lo que siento. Puedo estar de nuevo caminando en sueños, y no sé si resista otro despertar.

Mientras suena: El día que me quieras. Carlos Gardel.

Ciento ciencuenta y siete

agosto 2, 2010

Tocaría hacer un mapa del cerebro, como en la película del hombre triste y la mujer del pelo color mandarina. Ubicar el punto exacto donde se encuentra el recuerdo y ahogarlo sistematica y constantemente en alcohol hasta que el recuerdo desaparezca. Y no cualquier tipo de alcohol. Tiene que ser cerveza hermano, esa que tantas madrugadas nos ha acompañado.

Ciento cincuenta y siete días no son nada. Nada si usted los compara con la totalidad de días, no digamos de una vida particularmente larga, digamos una promedio. Nada viejo, nada. Y sin embargo ahí está el recuerdo. ¿Y sabe algo? Cada vez me cuesta más recordar su cara. Porque fiel a la tradición rompí sus fotos. Eso sí, su voz y su olor aun los tengo muy adentro.

Mientras suena: Engánchate conmigo. Los Rodríguez

Hágale

febrero 10, 2010

No más hermano. Párela. Dígame, ¿cuánto tiempo llevamos acá? parecen siglos, es por el sol infernal de afuera, al menos acá hay sombra, sí el aire es pesado y produce sueño; bueno viejo a lo que iba: párela. Siglos y siglos hablando de lo mismo. ¿Usted cree que no he pasado por las mismas? Pues claro que sí, es más, todo el mundo ha pasado por esas. ¿Y sabe que se hace en eso caso? Se traga todo eso que le jode la cabeza, todas las conversaciones que fueron y las que no fueron, las buenas respuestas que no se le ocurrieron en el momento, las sonrisas, las tardes de jueves, las mañanas de domingo, los tamales con chocolate, el álbum de figuritas de los chocolates, las húmedas noches de sábado, las rumbas interminables, las cervezas del medio día, las charlas después de tirar, el olor de su pelo, la sonrisa pícara, las manos frías, el pelo muy negro. Viejo me perdí. Sé que le estaba diciendo algo, pero una cosa llevó a otra y ahora solo quiero seguir olvidando. Hagamos eso hermano, olvidemos. Quedémonos un rato en las sombras, que no nos vean la mirada clavada en el vacío, que imaginen que sonreímos.  Que imaginen que olvidamos. Hágale hermano, sin miedo, hasta que todo sea un borrón. Un gran borrón. Hágale hermano, hagamos eso.

Mientras suena: Disturbios. San Pascualito Rey.

Nada

enero 12, 2010

Estaba buscando el camino de regreso, hermano, otra vez caminando por esas calles chiquitas empedradas, buscando ese parque escondido entre las casas que ahora son oficinas, otra vez cruzando las calles huyendo del sol, no de los carros, ¿se ha dado cuenta que cada vez más ciegos manejan? no ven a la gente, no ven las señales, a duras penas ven otros carros, todo mal hermano. Ya sé que empezamos de nuevo, que el sol brilla, que la esperanza del nuevo año, ¿y si le digo que no veo nada de eso? treinta y uno y primero son lo mismo; pero bueno no nos amarguemos, otra vez chocorramo y coca cola, porque todo gira y cae en el mismo sitio, mucho cambio, mucha promesa, y acá estamos otra vez. Encontré el parque, de nuevo perdido por la calles chiquitas y empedradas, claro hermano, lo encontré y no me gustó, otra vez adiviné la forma de las nubes y entendí lo que significaba. Mal hermano, busqué lo que no era. Toca seguir.

Mientras suena: Nada. Zoé.

Caída

noviembre 9, 2009

Mal hermano. ¿Se acuerda que decíamos que ya estábamos curtidos? Eso ya no afecta, ni duele, un resbalón más en la colección no cuenta. Valen los primeros, cuando no se sabe muy bien como funciona eso de levantarse, y menos si no se sabe para qué levantarse. Pero claro viejo, uno cierra los ojos y como quien no quiere la cosa va reuniendo fuerzas muy chiquitas, que casi no se ven, casi ni cuentan, pero un día usted las suma y resulta que sí sirven, que ya se levantó y no se dio cuenta como. Y ahí hermano es cuando uno se equivoca, porque cree que ya sabe como es la jugada, cree que es cuestión de repetir los mismos pasos, claro es que la euforia de la victoria (y uno sabe muy adentro que de victoria nada, si acaso es un empate) todo lo nubla, si usted se sienta a repasar qué fue lo que hizo pues va a notar que no tiene ni idea, pero eso en ese instante no importa, no es momento de ser aguafiestas, porque pa’lante es pa’allá como dice la idiota sabiduría popular, porque si de verdad el pueblo fuera sabio no estaríamos como estamos, pero no nos compliquemos y sigamos; uno está feliz en el error, lleno de confianza y de vuelta al piso, y otra vez a armarse de a pocos, con calma; porque a veces queda todo roto, en fin; es un círculo vicioso, muy vicioso si me preguntan, claro que se aprende, pero todo se olvida, mal hermano. Y lo peor es que esta vez no hay resbalones ni caídas, pero las veo venir hermano, ahí no más las veo.

Mientras suena: Comfortably numb. Pink floyd.

Infierno

septiembre 30, 2009

No dan ganas de nada. Ni moverse. Ni pensar. No se como sea para usted, para mí es así. Es como si no estuviéramos acá, como si algo hubiera pasado y de un día para otro despertamos en un sitio completamente diferente. Las calles ardiendo, un viento caliente que solo sirve para levantar nubes gigantes de un  polvo que no deja respirar. Personas sentadas a la sombra, abanicándose con lo primero que encuentran a mano, ni siquiera los perros ladran, se limitan a respirar muy rápido y a abrir los ojos de cuando en cuando. Esto no puede ser real hermano. Nos robaron la lluvia, el viento helado, la gente saltando charcos, los perros mojados que huelen horrible, las manos en los bolsillos. Como Rip van Winkle, así me siento.

Va despacio la cabeza, y eso es desesperante, peor que la vez que tuve que soportar durante cuarenta y dos minutos a la fanática de coelho, esa que soltaba cada dos minutos frases acerca de los sueños, el universo, la importancia de la visualización en la ley de la atracción, pero que nunca dijo nada concreto, nunca me explicó sus sueños, ni mucho menos su plan para lograrlos, ahora pienso que no los tenía, tan solo un repertorio de frases y lugares comunes llenos de una dulzura y un positivismo tan irreales, que yo y mi cinismo solo pudimos reír sin parar, viejo lo peor fue cuando entrecerró los ojos y recitó completa una canción de un guatemalteco que nunca leyó un libro en su vida;  este bochorno es peor que todo eso, este calor que derrite los pensamientos antes de que sean palabras, que no deja caminar, que llena la garganta de un aire seco que produce tos, sed y ganas de acostarse y vivir de noche, esa debe ser la solución, el día ya no es soportable, tal vez la noche todo lo mejore, probaré y le cuento; y me acuerdo de todo esto porque esa vez al final de los cuarenta y dos minutos de infierno la pobre y positiva fan de coelho no soportó más mi cinismo o su fracaso como profeta de esa nueva y extraña religión y vació sobre mi cabeza un vaso de agua helada, que es justo lo que quisera hacer ahora porque no soporto más este infierno.

Mientras suena: The KKK took my bay away. The Ramones.

Corra

agosto 18, 2009

Hermano usted ya debe estar aburrido de la eterna cantaleta, y no soy solo yo, usted solo eche cabeza un rato y se va a dar cuenta que todo es una gran repetición, todos hermano, párele bolas que esto es importante, todos dicen las mismas cosas una y otra vez, con otras palabras, buscando negar, buscando esa vaina que tanto me aburre, uy sí yo soy muy original, muy chocoloco, ah lo que me gusta decirles esa palabreja en su cara, así bien despectivo; porque hermano todos buscan ser los más locos, los diferentes, los interesantes, yo no soy como el resto, yo soy tan original, tan idénticos somos todos, buscando algo que no hay, algo que no tenemos, lo que no somos, vendiendo un producto, creyendo que la gente que sale en la caja esa de luz es real, que así debería ser, y que va todo eso es mierda, y entonces estamos otra vez acá, mirando a la gente que camina tan rápido mirando sus relojes con cara de angustia y piensan que nadie lo nota pero yo sí, caminan en círculos, vea esa vieja de rojo que va allá ya ha pasado por acá tres veces, y se me pega esa angustia, esa repetidera, ese afán eterno, corra porque el tiempo se acaba, los días son cada vez más cortos, corra hermano, corra, porque acá el que se queda se lo comen los tiburones, no pare, no piense, haga, obedezca, que ya todo fue pensado, usted fresco que no tiene porque parar a pensar, ya todo está resuelto, hasta su muerte ya fue decretada, toda su vida está escrita, y si se sale del libreto se jode, lo echan de la manada, corra, lo que nunca nos dicen es hacia dónde corremos.

Mientras suena: Spin the black circle. Pearl Jam.

Ciudad

agosto 3, 2009

El sol de las tres o cuatro de la tarde. Y no cualquier sol, el de acá, el de esta ciudad fría, no tan fría, es que eso depende de donde usted esté; por ejemplo cerca a los cerros el viento baja helado y toca meter las manos a los bolsillos y silbar esa canción que lleva semanas dando vueltas, esa misma que cantaba esa mañana en la ducha y que ahora que lo pienso bien es la única que suena en esa ducha desde hace unos días, recordar que ya no se acaba el agua caliente porque ya no comparte ducha, no hay dúos a todo pulmón ducha-cocina, cague de risa en toalla, ya no se comparte si a eso vamos, levantar la cabeza y ver las miradas de alegría de la gente que pasa en ese bus moderno y rojo al ver a un anciano que pasea un burro tirando de una cuerda color amarillo barro seco, revolver el morral buscando la cámara, recordar que está en una chaqueta, que hoy no está en el morral, que un niño de cuatro años ríe y corre emocionado reventando las burbujas de jabón que su abuelo arma entre carcajada y carcajada, casi cien años rien juntos y eso es algo que no todos los días se ve, que así es esta ciudad, muy moderna, muy caótica, tan llena y tan vacía, tan caminable, tan niños ancianos burros buses sol lluvia y cerros, siempre los cerros.

Mientras suena: Seres de la noche. Estados Alterados.

Crónica

julio 26, 2009

Nómada. Como el hippie que se la pasaba cerca a la estación que queda al lado de la u. ¿Se acuerda? El tipo se la pasaba escribiendo en papeles sueltos, y todo lo regalaba, vea que guardé muchos de los papeles en un libro de cálculo, algunos eran buenos otros eran mierda, como todo lo que se ha escrito; ¿se acuerda que a veces por la tarde nos sentábamos a hablar con el hippie? nunca supimos como se llamaba, ni su edad; el tipo nunca hablaba de sí mismo, solo decía que tenía una depresión muy grande, así con esas palabras, y arrancaba a hablar de los sitios en los que había estado, que solo necesitaba lo que podía cargar en el morral, que a veces quería tener una cámara porque la mano derecha le temblaba mucho y ya podía dibujar bien, ¿usted vio lo que dibujaba? hermano era increíble, ese tipo era un genio, una vez dijo algo de haber intentado estudiar diseño, pero que el encierro lo deprimió; los dibujos nunca los regaló, era lo único que guardaba, siempre hablaba de publicar la crónica del viaje, así decía; yo hubiera comprado ese libro, se lo juro; ese hippie sabía, se le notaba en los ojos, por la forma en la que hablaba, tenía esa sabiduría que da jornadas y jornadas en el camino, sin compañía, sin voces, sin ataduras, sin dos días iguales. Me imagino que siguió su camino, decía que ahora iba a buscar la laguna, no decía cual, solo la laguna, que la había visto en sueños, o en un libro cuando era niño, pero que esta vez no iba a parar hasta encontrarla. Le digo una cosa, cuando el hippie saque el libro, lo compro de una, se lo juro.

Mientras suena: Inmortality. Pearl Jam.