Archive for 24 junio 2013

No se puede engañar al desgaste del mundo

junio 24, 2013

Cada día está más lejos la panadería de la plaza. Algo le pasa al mundo, las distancias se alargan, los días se hacen iguales, las voces se hacen más tenues, incluida la propia. Una labor que antes le tomaba treinta minutos ahora le toma cuarenta y cinco. O tal vez cincuenta, el desgaste del mundo afecta también al reloj que lleva en la muñeca izquierda.

Los primeros diez minutos los gastaba caminando de su casa a la panadería. Ahora, en ese mismo recorrido se demora quince. No hay explicación lógica para eso. Comprar el pan, partirlo, llevarlo a la plaza y repartírselo a las palomas, entrar a la iglesia, rezar por todos sus hijos y nietos le consumían el resto del tiempo. Además cada día hay más palomas, la fuerza de su brazo no alcanza para mandarle pan a las más desconfiadas, las que se quedan en la periferia.

Hoy no ha podido salir de la iglesia. No puede irse sin rezar por toda su familia. Le faltan dos de sus hijos y sus doce, ¿once? nietos. Algo pasa con la atmósfera de la iglesia, está más pesada que de costumbre, al parecer la ampliaron porque casi no ve el altar. Una mano lo mece con suavidad, van a cerrar la iglesia, debe salir. No puede hacerlo. No ha terminado de rezar. La mano lo ayuda a levantarse y lo conduce hasta la puerta. Ahora los días son más cortos, ya está oscuro, no puede ser, cuando entró a la iglesia faltaban pocos minutos para el medio día, el tiempo saltó y ni siquiera pudo almorzar. Tal vez si se apura pueda engañar al desgaste del mundo, si tan solo reconociera las calles, ¿hacia dónde es su casa? algo muy malo pasa con el mundo.

Mientras suena:

No pensar es ser feliz

junio 14, 2013

Ese zumbido en mis oídos solo significa una cosa: los de Preventiva interceptaron mis pensamientos. Muchachos, si siguen ahí fue un error, se me escapó, no fue nada. Dicen que forrarse la cabeza con tres capas de papel aluminio e icopor aísla las interceptaciones. Nunca lo he intentado, ¿para qué? En el momento que piense hacerlo ellos lo sabrán y me harán una amable visita disuasiva. En otra época ellos serían grandes estrellas, montarían espectáculos y se taparían en plata. Pero no. La Junta tenía que meter mano. Hay que reconocer que su programa de reproducción controlada ha sido un éxito. Según cifras oficiales hay diez mil miembros en Preventiva. Reconocidos. Ninguna fuente oficial habla de los otros. Eso es lo que pasa cuando solo se reproducen entre sí, ¿endogamia se llama eso? ¿Siguen ahí muchachos? Y cada vez nacen más de los otros, supongo que es cuestión de tiempo para que la excepción sea que nazca uno que al menos se vea normal.

¿Se leerán entre ellos? Me quedan siete minutos. No, muchachos, no estoy pensando en escapar, ustedes lo saben bien. ¿Ustedes qué harían si les quedaran siete minutos de pensamientos? ¿Nadie? ¿Solo pueden escuchar pero no hablar?

La vida útil de un miembro de Preventiva es de 30 años. No los culpo. Yo también terminaría loco si ese fuera mi trabajo. Revolver la basura humana en su más pura esencia no es poca cosa. Los Potenciales se identifican desde niños. La Junta ha diseñado todo un programa de detección en la primera infancia. Acabo de unirme al 0.3% de margen de error. Espero que el proyecto de ley de Trepanación Temprana no sea aprobado. ¿A quién engaño? La Junta es dueña de los secretos más sucios de cada miembro de la Asamblea, los tienen agarrados de las bolas. Además, un ejército de trabajadores trepanados sería lo mejor que le podría suceder a Producción.

Cinco minutos. Una vez los vi en acción muchachos. Debo decir que los imaginaba más rudos. Esa vez llegaron tres, ¿siempre llegan tres? ¿O el número depende del peligro potencial de la idea interceptada? Flacos, con los ojos hundidos, movimientos lentos; hastiados muchachos, esa es la palabra. Ustedes se ven hastiados. ¿Les gusta su trabajo? ¿No les gustaría ser como el resto? Esto no es la gran cosa tampoco, trescientos millones de habitantes con la mente en blanco. “No pensar es ser feliz”, nos dicen desde niños. Y obedecemos, ¿qué otra cosa podemos hacer? Recuerdo a Jiménez, una vez cuestionó la Máxima, el gran legado dejado por el amado Pacificador, aquel que llevó a la humanidad a su siguiente nivel espiritual. Jiménez nunca volvió al Instituto. Los métodos disuasivos de la Junta son muy efectivos.

Tres minutos. La Junta no reconoce que los suicidios aumentan mes a mes, y si la Junta no lo nombra no existe. Los antiguos decían que las palabras dan forma al mundo, y en nuestro mundo muchas palabras están prohibidas, cadenas completas de palabras están prohibidas, si las pienso en el orden correcto me gano el tiquete sin regreso a los Campamentos. Y pensar que todo empezó como una forma de estandarizar un lenguaje políticamente correcto, los últimos estudiosos hablaron de la muerte del humor, la Junta habló de un mundo más justo basado en la pureza de las ideas. Presentaron su plan de interceptaciones justo después de un ataque a la población civil, ataque que se demostró fue ordenado por ciertos miembros de la Junta. ¿Qué era ceder algo de libertad a cambio de vencer el miedo?

Un minuto. ¿Ustedes también viven con miedo muchachos? Ya escucho las sirenas. ¿Saben qué? Voy a hacer que su visita valga la pena. Voy a pensar en todo lo que he reprimido, empezando por lo que me inspiraba mi profesora de Educación para la Obediencia, pasando por lo que pienso de la Asamblea y la Junta, hasta terminar en lo que pienso de mí mismo, qué cobarde fui, qué cobardes fuimos todos. En ustedes no voy a pensar, no valen la pena.

Mientras suena: